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Tratamientos lunares: Tipos, y síntomas

 

El nevus de Becker, opciones de tratamiento. Laser de alta gamma.

 

 

Por: Clínica Sanisalud

 

Cuando hablamos de lunares normalmente pensamos en pequeños puntos marrones oscuros que incluso dan un toque de personalidad, pero por desgracia esto no siempre es así y a veces una falta de control de nuestros lunares puede desencadenar es un melanoma maligno. Así que para que estés al tanto de todo sobre los tratamientos para eliminar lunares, tipos y síntomas para detectar lunares te contamos detalladamente a continuación.

Síntomas para identificar lunares cancerígenos

Los lunares son manchas en la piel de diversos tamaños formados por la acumulación del pigmento melanina. Aunque más tarde hablaremos del uso de diversos métodos para eliminarlos, primeramente tenemos que conocer los síntomas para identificar lunares cancerígenos para ver si presenta células malignas o si solo son lunares normales.

¿Conoces la técnica ABCDE? Es un sencillo método para detectar posibles señales que te marca que un lunar NO es maligno:

  • Si el lunar es Asimétrico
  • Si tiene los Bordes irregulares o no están bien definidos
  • Si tienen un Color poco uniforme e incluso sombras de tonos azulados, rojizos o blancos
  • Si el Diámetro es mayor de 6 milímetros de ancho
  • Si su Evolución es constante en cuanto a color, forma y tamaño

A parte si el lunar te pica o sangra y presenta costras que no se curan con el paso del tiempo, son señales de un posible lunar maligno.

Para buscar tratamientos para eliminar lunares primero debes pasar una revisión por un dermatólogo que te aconseje para la eliminación de lunares, que sepas que hay las siguientes opciones según tipo de lunar y localización de éste:

  • Cirugía: se realiza con anestesia local, tras su eliminación se dan varios puntos y el paciente puede hacer vida normal. La cicatriz es mínima.
  • Láser CO2: es rápido e indoloro y no es necesaria la anestesia local, además hay menor riesgo de dejar cicatriz.
  • Afeitado: utilizado cuando el lunar tiene un relieve considerable, se usa anestesia local aunque no es necesario puntos y la cicatriz es mínima.

 

Tipos de lunares que existen

¿Cuándo suelen aparecer los lunares?

  • Nevus congénitos: no son los más frecuentes entre todos los tipos de lunares que existen, pero son aquellos que vemos desde el nacimiento o las primeras semanas de vida.
  • Nevus adquiridos: lo normal es que los lunares aparezcan a lo largo de la vida, apareciendo a partir de los dos años de edad, aumentando tanto el tamaño con el número de lunares desde la infancia hasta los treinta o cuarenta años.

Dentro de los tipos de lunares adquiridos a lo largo de la vida podemos diferenciar varios tipos según donde suelen aparecer:

  • Nevus compuestos: lunares planos, a veces con pelos y de color marrón. Frecuentes en niños.
  • Nevus junturales o de la unión: lesiones planas, redondeados y de color variable. Aparecen en la adolescencia.
  • Nevus congénitos:  son de diferentes tamaños, cuanto más grandes son mayor riesgo tienen de ser malignos.
  • Nevus intradérmicos: son lesiones abultadas, de color carne y muy típicas en la zona de la cara. Aparecen en etapas avanzadas de la vida.
  • Nevus displásicos: de todos los tipos de lunares que existen son los que tienen mayor riesgo de evolucionar a cancerígenos. Tienen forma irregular y de colores muy variables. Pueden aparecer a cualquier edad aunque influye la tendencia familiar.

¿Dónde suelen aparecer los lunares?

Los lunares pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, desde las manos y pies hasta en el cuero cabelludo, las axilas o incluso debajo de las uñas. La media es de entre 10 y 40 lunares por persona.

¿Cómo prevenir la aparición de lunares malignos?

Las medidas que te puedes ayudar a prevenir la aparición de lunares malignos o en caso de su previa existencia la complicación de estos, son las siguientes:

Estate atento a los cambios: examínate de forma regular la piel para detectar anomalías o cambios que puedan indicar la presencia de melanomas. No olvides observarte zonas más escondidas como las axilas, las palmas de los pies y manos incluso glúteos y área genital.

A pesar de este control personal es recomendable un examen de piel profesional de regular periodicidad.

Cuida y protégete la piel: estarás cansado de escucharlo, pero una vez más, protégete del sol o de las camas solares. La radiación ultravioleta está directamente relacionada con el riesgo de sufrir un melanoma. Para ello evita las horas en las que los rayos solares son más fuertes, entre las 10 a.m y las 4 p.m, usa protector solar todo el año incluso los días nublados y cúbrete lo mejor posible con el uso de gafas de sol, sombreros, etc..

Por último es muy típico recurrir a las lámparas de bronceado y las camas solares y son un recurso que si se consigue evitar puede prevenir la aparición de lunares malignos e incluso en el peor de los casos padecer cáncer de piel.

Esperamos que toda esta información te haya sido de utilidad para analizar el estado de tus lunares o de alguien de tu entorno, pero por supuesto si observas algún lunar con aspecto atípico o que crece o sufre cambios no dudes en consultar con un médico especialista.