Por: Centro Médico Picasso

 

 

 

Con la llegada del buen tiempo, nos encontramos con quemaduras solares. La afición por tomar el sol se ha extendido, lo que implica una exposición constante a los rayos ultravioletas, que pueden penetrar en la piel y ocasionar daños en la dermis y nuestras células.

El verano es una de las épocas del año en el que más quemaduras solares en la piel se registran, ya que aumentan las vistas a playas o piscinas. Estas quemaduras se manifiestan con el enrojecimiento de la piel, molestias estomacales, dolor, inflamación, ardor, escalofríos o cefalea si la quemadura solar ha sido muy grave.

 

 

Tipos de quemaduras solares

 

  • Primer grado: Provoca enrojecimiento, tirantez, quemazón y dolor.

  • Segundo grado: Provoca enrojecimiento, dolor, inflamación y ampollas.

  • Tercer grado: Se aprecia en la piel un tono oscuro la mayoría de las veces y en otras ocasiones se aprecia un tono blanquecino.

 

 

Cáncer de piel

 

La excesiva exposición al sol, aumenta el riesgo de contraer cáncer de piel. Esta enfermedad se manifiesta principalmente en las zonas del cuerpo que han estado expuestas durante más tiempo a los rayos del sol.

Algunos tipos de cáncer de piel comienza como una herida o como un pequeño bulto. En el caso del melanoma, un lunar que ya existe tiende a cambiar su color o forma. También, podría aparecer un nuevo lunar de aspecto sospechoso.

Si notas un bulto nuevo, un cambio molesto en la piel, una textura o apariencia de lunar, es primordial que acudas al dermatólogo.

 

 

Tratamiento y prevención

 

Hay diferentes tipos de quemaduras y algunas de ellas pueden tener consecuencias muy graves. Por ello, existen numerosas medidas para evitar que la exposición de la piel a la luz solar se convierta en una quemadura. Las medidas más habituales para combatir las quemaduras solares son:

 

  • Utilizar crema solar

  • Evitar la sobreexposición al Sol

  • Reducir las franjas horarias donde la incidencia de los rayos solares es mayor

  • Llevar gafas de sol que protejan los ojos de los rayos ultravioletas

 

 

La piel de un niño es mucho más delicada que la piel de un adulto. Si la piel de tu hijo está expuesta por mucho tiempo durante el sol y no cuenta con la protección adecuada, podría presentar quemaduras, erupciones o manchas cutáneas. Es muy importante tratarlas tan pronto como aparezcan para evitar los síntomas más comunes.

En adultos las quemaduras solares aumentan el riesgo de otros daños en la piel, especialmente en la cara, como manchas oscuras, ásperas y piel seca o arrugada.

 

 

¿Cómo aliviar las quemaduras?

 

  • Refresca la piel

  • Aplica crema hidratante

  • Toma mucha agua

  • No revientes las ampollas

  • Evita largas exposiciones al sol

  • Consulta con un dermatólogo

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